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Propulsor magdaleniense Bedeilhac Ver más grande

Propulsor de Bedeilhac

PLIHP035

Nuevo

Propulsor cervatillo de Bedeilhac (8.5 x 6 x 1.2 cm)

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23,97 €

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Réplica en resina del propulsor de Bedeilhac
Réplica del propulsor magdaleniense  del cervatillo con el pájaro (faon à l'oiseau) de la cueva de Bedeilhac (Ariège, Francia). El original, de 9 cm de longitud, fue elaborado en asta de reno. La escultura representa un cervatillo en el que se ha posado un ave, muy similar en factura e iconografía a los propulsores de Mas d'Azil y Arudy. Según la descripción, el ojo presenta una inserción de tipo resinoso.
Fue descubierto en 1950 por Romain Robert. Diez años antes, Marthe y Saint-Just Péquart habían descubierto en la cueva francesa de Mas d'Azil (a diez km de distancia), un propulsor muy similar. En 1988 Bandi ponía en conocimiento de la comunidad científica el de Arudy, descubierto por Félix Mascaraux en 1910. En 1991 Robert Simonet mostraba un cuarto propulsor de características similares descubierto por su padre en 1947 en Labastide. Todos ellos presentan un diseño similar, elaborados en asta de reno, con apéndice para el culatín de la lanceta en el extremo distal, cabeza vuelta hacia detrás y cabuchones en los ojos (Jean Clothes).

¿Qué es un propulsor?
El propulsor o lanzador es un simple vástago de unos 40 cm de longitud, que presenta un apéndice o apoyo en uno de los extremos, y una zona de prensión o enmangue en el extremo opuesto. Un objeto muy sencillo que supondrá no obstante un gran avance técnico en el campo de la caza. Gracias al propulsor se podrán lanzar venablos a cierta distancia aumentando la precisión del tiro y la seguridad del que lanza. Las flechas, dardos, lancetas o venablos, se arman con una punta de azagaya en el extremo (en asta, hueso, piedra o incluso madera).

Casi podríamos decir que el propulsor es la primera prótesis en la historia de la humanidad, dado que es una "prolongación artificial del brazo" que consigue, mediante palanca, ampliar el momento de fuerza del brazo y por tanto la potencia de lanzamiento, alcanzando distancias que oscilan entre los 50 y 70 metros y velocidades que superan los 150 km/h. Comprenderemos mejor la cinética del tiro si observamos esta imagen (apoyo del culatín de la lanceta en el apéndice posterior, que puede ser apuntadocóncavo y una mezcla de ambos también denominados andróginos).
Existen varios trabajos sobre el estrés que soportan los músculos, los huesos y los tendones en el momento del lanzamiento, lo que está permitiendo extraer interesantes conclusiones sobre su uso entre los humanos del paleolítico superior (The Biomechanics os Spear Throwing. 2013)

Registro arqueológico y cronología
Los propulsores más antiguos se sitúan a finales del solutrense y principios del Magdaleniense: propulsor de apéndice de Combe Sauniere 1 (Cattelain, BSPF 1989), quizá los propulsores de Placard (Cattelain, Notae Praehistoricae 2004, Paleo 2015, y Archeo-Situla 2014, Donsmaps), el propulsor ensamblado de Isturitz (Cattelain & Petillon, Paleo 2015), un ejemplar procedente del Mirón o el propulsor de la Cueva del castillo (España), datado en 17ka.
En la cueva de Lascaux (Francia), diversos autores identifican un propulsor en la escena pre-magdaleniense del bisonte y el ave.
Pero es sin duda a partir del magdaleniense medio cuando proliferan este tipo de artefactos, profusamente decorados y bellamente esculpidos, generalmente en asta y también en hueso y marfil. No bastaba por tanto que la longitud, el peso o el grosor estuviesen debidamente calibrados, tenían que decorarse con figuras de bulto redondo o grabados, que si bien no aportaba demasiada funcionalidad (sobre todo en el caso de las piezas grabadas), tendría sin duda una significación simbólica, social y cultural relevante en el seno del grupo.

Algunos ejemplos europeos conocidos serían los propulsores de La Madeleine, Bruniquel (caballo y mamut), Bedeilhac, Ariege, Mas D'Azil gallo y cervatillo), Enlene,  o el propulsor de la cueva de Gourdan. En España los ejemplos son más escasos (La Garma?, El Mirón, (Antiquity 2009, imagenSantimamiñe, Las Caldas (Munibe 2005) y el citado del Castillo).

Recomendamos las siguientes obras de referencia para el estudio en profundidad del propulsor: Palaeolithic Spear-Throwers (Garrod, D. Proceedings of the prehistoric Society, 21, 1995), Fiches Typologiques de L'Industrie Osseuse Préhistorique (Cattelain, P. Cahier II, Propulseurs, BSPF 2005, ), Don's maps, Paleo 2015.

Con el tiempo, hacia finales del paleolítico superior e inicios del mesolítico, el propulsor fue progresivamente reemplazado en Europa por el arco.
Aunque debieron fabricarse en madera, (la gran mayoría de propulsores etnográficos están elaborados en este material) no se han encontrado restos arqueológicos, sin duda debido a la fragilidad el material.

Referencias etnográficas
El propulsor ha evolucionado desde la prehistoria hasta épocas actuales por los cinco continentes, incluso hoy en día lo siguen utilizando algunos grupos aborígenes australianos (propulsor y detalle del apéndice posterior) para cazar y pescar (fundamentalmente en demostraciones). Fueron muy corrientes entre los nativos americanos, especialmente por los Azteccas (Ataltl), el Woomera australiano, generalmente amplio aunque también existen modelos más estrechos, Papúa Nueva Guinea, Polinesia (detalle), entre los cazadores árticos (aleutianas), Canadá, etc.
Ver galería de imágenes de propulsores etnográficos de todo el mundo.

© MLC, Paleomanias 2016

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Propulsor cervatillo de Bedeilhac (8.5 x 6 x 1.2 cm)

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