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Colgante fálico romano Ver más grande

Colgante fálico romano

REPM029

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Colgante fálico (2.5 x 1.8 x 1 cm)

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20,66 €

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Reproducción colgante amuleto fálico
Reproducción en bronce de amuleto fálico (colgante exento con pene y testículos), elaborado a partir de originales procedentes del Museo de Baena  (Córdoba) y del Museo de Tarragona.


"El pene fascinador"
Lejos del sentido erótico y pornográfico que podríamos otorgar hoy en día (y casi exclusivamente), a este tipo de figuraciones fálicas, las representaciones de penes y falos en la antigua Roma tenían una consideración muy diferente. Este tipo de representaciones las encontramos en murallas, puentes, lápidas funerarias, relieves, cerámicas. vasos, lucernas, anillos, colgantes, balsamarios, mosaicos, frescos.. La lista es casi interminable (Ver tipología de amuletos fálicos romanos en Hispania). Pues curiosamente el "culto al falo" tiene una base religiosa, tanto como instrumento contra el mal de ojo (función apotropaica y profiláctica o de protección), como símbolo de la fertilidad y naturaleza creadora. Y esto no es específico del mundo romano, sin duda arranca desde tiempos remotos donde ya encontramos numerosas representaciones de falos en el arte mueble paleolítico. Los romanos eran muy supersticiosos y temían al "mal de ojo" más que a la propia muerte. Allá dónde no llegaba la medicina (que no sería muy lejos), se aplicaban otros remedios para no caer bajo la influencia del "fascinador". Los vocablos latinos fascinatio y fascinum, designan la influencia malévola o perniciosa que una persona puede ejercer sobre otra incluso sin proponérselo (el típico gafe). Además, el falo fue venerado como personificación del dios Fascinus, que tenía como misión alejar el fascinum o mal de ojo. Con el tiempo el pene paso a denominarse fascinum. Por todo ello los amuletos fálicos son extraordinariamente numerosos en arqueología, siendo su utilización más frecuente entre niños y niñas (tanto en colgantes como en anillos), a modo de protección. En el caso de los niños hasta los 16 años hasta la toma de la toga viril. También lo portaban las mujeres a modo de adorno.Ver amuletos fálicos del Museo de Baena (Córdoba)(Google search).

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